No todo está perdido si todavía me conmueve ver llover, si veo la cara de mi perrito y me provoca protegerlo, si me estremezco ante un recuerdo; si lloro al ver mi calle atardecida y persigo con la mirada las hojas que el otoño arranca del nogal que está junto a mi ventana. Bajo esta capa de persona madura y responsable siempre estará el ser sensible y cursi que dobla la página de un libro cuando siente que el autor describe sus sensaciones, la que recuerda a sus amigos y desea que, allá donde estén, la vida les esté sonriendo.
What can I hold you with?
Jorge Luis Borges, «Two english poems».











